lunes, 14 de septiembre de 2015

DEFINIR BIEN PREVIAMENTE

Definir lo que queremos hacer y a qué público nos dirigimos, hará que nuestra presentación sea mucho más efectiva. Os traigo un ejemplo de una campaña publicitaria que utiliza una receta muy efectiva:

En este anuncio se ha definido claramente:

1- EL OBJETIVO 
El objetivo es claramente vender décimos de Lotería. Para ello, el anuncio nos advierte de lo que sentiremos si no lo compramos a tiempo y toca en nuestro comercio habitual.

2- EL PÚBLICO AL QUE SE DIRIGE
Otros años, el anuncio se dirigía a todo el mundo. Al poner la mirada en la gente que compra lotería habitualmente en Navidad, el mensaje se capta con claridad. Además, se asume que el protagonista no puede permitirse el gasto en el décimo porque no está pasando por un buen momento económico, situación con la que una gran parte de la población se sentirá identificada.

3- LA EMOCIÓN
El anuncio recurre al sentimiento de familia, de pertenencia, de ayuda mutua, de apoyo y comprensión.
Aunque no parezca fácil, con vuestras presentaciones también podéis generar emociones: interés, ganas de aprender, aburrimiento (no deseable), relax, diversión... Sobre todo, la belleza de las presentaciones bien diseñadas transmite seguridad, alegría y confort.

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